La aportacion de un bien privativo a la sociedad de gananciales no está sujeta a ISD

Recientemente la resolución 672/2018 del TSJ de Murcia,st-tsj-25-oct-2018, , ha tratado la tributación de las aportaciones de bienes privativos a la sociedad de gananciales, descartando que deba tributar como donación, y si bajo la modalidad de ITP aunque exenta de la misma.

La Sala afirma que “Esta aportación de un bien privativo de la esposa del actor a la sociedad de gananciales a titulo gratuito, podría estar sujeta al ITP , pero no constituye una donación, y al estar sujeta al impuesto de Transmisiones y Actos Jurídicos documentados, se le puede aplicar la exención del art. 45,I,B,3 del RD legislativo 1/1993 de 24 de septiembre, de ITP y AAJJDD.

Esta Sala, en atención a los criterios que se vienen manteniendo por los distintos Tribunales Superiores de Justicia y por el Tribunal Supremo, considera que la aportación que el marido de la recurrente realizó de un bien privativo a la sociedad de gananciales está exenta de tributación, porque, como han señalado entre otras muchas las sentencias del TSJ de Andalucía con sede en Sevilla de 15 de abril de 2011 o las del mismo TSJ, sede Granada, de 31 de octubre de 2016 y de 17 de enero de 2017 , lo relevante es determinar si la aportación del bien para la sociedad de gananciales que hizo el esposo ha de merecer la calificación en derecho de una donación, como pretende el órgano de gestión en favor de la mujer, por cuyo negocio debe tributar por el concepto de Impuesto sobre Donaciones y Sucesiones. Conceptuada la donación en el artículo 618 del Código civil como “un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta”, no cabe sostener que la aportación que del bien privativo hizo el marido para la sociedad de gananciales pueda ser calificada como una donación en favor de su esposa, tal y como ha entendido la Administración girando a ésta la liquidación por el concepto impositivo de Sucesiones y Donaciones, por cuanto parece obvio que no ha sido ella la destinataria del acto de disposición, sino que lo ha sido el patrimonio separado que es la comunidad de gananciales . Tampoco puede defenderse que el patrimonio de la mujer experimentara con tal aporte un enriquecimiento (ni, menos aún, que éste hubiera de cuantificarse en el cincuenta por ciento del valor del bien, conforme calculó la base imponible del tributo la Administración tributaria de la Comunidad Autónoma), por cuanto, siendo la sociedad de gananciales, a tenor de la caracterización que se desprende de su configuración legal, una comunidad de tipo germánico, de la que cada cónyuge es cotitular participando sin atribución de cuotas en el total del patrimonio ganancial, la esposa carece de asignación de cuota alguna en la propiedad de los bienes así aportados, y sólo será a la disolución de la sociedad cuando se atribuyan por mitad entre marido y mujer las ganancias o beneficios resultantes del caudal común ( artículo 1.344 del Código civil ), para el caso de que los hubiere. Tampoco cabe apreciar el correlativo empobrecimiento del marido, que resulta de esencia en el negocio de la donación, por cuanto no deja el marido de ostentar la titularidad dominical, siquiera lo sea compartida con la esposa, sobre el bien originariamente privativo.

Por tanto, no puede entenderse que se ha realizado el hecho imponible que es objeto del tributo, y ha de considerarse contraria a Derecho la resolución recurrida en este recurso. “

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